Periodismo comprometido en clave de género

Calaf

Lucia

 

El periodismo es una de las profesiones más importantes de las sociedades modernas ya que debería servir para dar voz a los más desfavorecidos, destapando las realidades ocultas y denunciando las injusticias. Por ello, la conferencia de Rosa María Calaf y Lucía Mbiombo, estaba orientada hacia el tema del género.

Durante los últimos años, el movimiento feminista está de nuevo en efervescencia. Muchas mujeres, y también hombres, han salido a la calle para defender la igualdad de géneros en los diferentes ámbitos de la vida social y denunciar las agresiones machistas. En este caso, estas dos reconocidas periodistas se han unido al asunto lanzándonos el mensaje de que el periodismo ha de hacer eco de estas injusticias y denunciarlas con el fin de mejorar la posición de las mujeres en las distintas sociedades del mundo.

El papel de la mujer en la sociedad varía según el país que nos encontramos, aunque es cierto que en la gran mayoría de ellos siempre está por debajo del papel del hombre. En España por ejemplo, estamos bastante avanzados en algunos aspectos como las libertades, trabajos, etc, pero seguimos escuchando diariamente asesinatos machistas y todas las mujeres que van solas por la calle reconocen tener miedo a ser violadas. Es triste pero cierto.
La situación es muy distinta en los países musulmanes, donde las mujeres dependen de los hombres, no tienen ningún tipo de libertad ni dignidad.

El periodismo debería denunciar estas situaciones, tanto en un caso como en el otro. El problema es que muchas veces, según Calaf, caemos en la trampa de la tradición. En estos países musulmanes utilizan la excusa para tratar de este modo a las mujeres de que siguen la cultura y la religión; y se les hace creer a las propias mujeres que no tienen nada que hacer para cambiar la situación porque siempre ha sido y seguirá siendo así. No hay que equivocarse. Las culturas se han de respetar porque generan diversidad pero ese respeto debe terminar cuando empieza el abuso de los derechos humanos.

Por otro lado, Lucía Mbiombo, explica la situación de las mujeres en Malabo, ciudad de Guinea Ecuatorial, donde vivió unos años porque tenía curiosidad de saber como era la cultura de su país de origen.
En esa época el país era una dictadura pero aún así Lucía afirma que “Es el mejor periodismo que he hecho nunca”. Intentó cambiar la mirada de la sociedad y en cierto modo lo consiguió. Comenzó a grabar escenas y personas que antes eran invisibles para la sociedad. Trato historias sobre niños pobres, ancianas, mujeres trabajadoras…, es decir, los temas que nunca eran tratados en ese mismo país y les dio el reconocimiento que se merecen en la sociedad. No fue fácil. Según cuenta, tuvo que trabajar ella sola, grabar, editar y publicar, y el trato con las fuentes era muy distinto al que estaba acostumbrada.

Las periodistas invitadas llegaron a la conclusión que hay que dar voz a las fuentes que nunca aparecen en los medios o que están en posición de inferioridad, en este caso concretamente las mujeres y la raza negra. Hay que contar historias. Sea como sea. Televisión, redes sociales, radio… Da igual, hay que contar muchas historias. Y que estas historias cada vez estén más protagonizadas por mujeres. Hay que seguir haciendo desde el periodismo, porque no está todo hecho, aún queda camino hacia la igualdad total.

“SOMOS HIJAS DEL CAMINO”

Los periodistas tienen que contar lo que les pasa a la gente de su propio barrio pero también lo que pasa a doscientos kilómetros de distancia. La posición del periodista es de puente entre lugares distantes y distintos. Por eso las dos periodistas nos invitan a viajar alrededor del globo terráqueo.

“No tengáis miedo. No dudéis ni un segundo en empezar a viajar solas y hacer periodismo”, recalca Calaf, una de las reporteras más importantes de los últimos años en España. Aunque también es importante siempre que sepamos donde vamos, el entorno y la situación del país; además prepararnos y usar el sentido común. Pero no tener miedo.
Está claro que no todo es maravilloso viajando como periodista. Tiene sus cosas negativas, como el agobio, el estrés, el poco tiempo…

Y por último, han denunciado actitudes machistas que sufren las periodistas, tanto en su propio país como en la otra punta del mundo. Ya que al ser mujeres son juzgadas físicamente y muchas veces no tienen tanto poder de decisión en sus trabajos como los hombres.

“EL PEOR ENEMIGO DEL PERIODISMO ES EL TIEMPO”